Covid, un desastre para el sector creativo cultural… o una oportunidad?

Como empezar a repensar el Sector creativo cultural en Chile

Sin duda uno de los sectores más golpeados por la pandemia ha sido el sector creativo cultural, sobre el cual aun pesan situaciones tan difíciles como el cierre total de los teatros, que se visualiza se extenderá al menos durante el primer semestre de este 2021, deteniendo así espacios neurálgicos de creación.

Ahoga un poco la percepción de que el mundo de la cultura y las artes empieza a verse sitiado y que cada vez hay menos puertas abiertas. ¿Por qué se sufre esta suerte de abandono?

Si bien se reconocen esfuerzos, no deja de ser un tanto doloroso sentir que se ve a la cultura solo como disfrute y entretenimiento, pero ¿es el sector creativo cultural solo entretenimiento? ¿lo único que aporta es disfrute e inspiración? la respuesta es un rotundo no.

Las industrias creativas constituyen un componente cada vez más importante en las economías post-industriales basadas en el conocimiento. No sólo contribuyen al crecimiento económico y la creación de empleo, sino que también actúan como elementos vehiculares en la transmisión de la identidad cultural, aspecto éste esencial en la difusión y promoción de la diversidad cultural»

2013 UNESCO, Comprender las Industrias Creativas

Durante la última década, diferentes gobiernos de todo el mundo han empezado a reconocer este hecho y han comenzado a desarrollar políticas específicas para la promoción de las industrias creativas

El concepto de industria creativa-cultural y la relación de éste con la economía basada en el conocimiento, hace referencia a aquellas industrias que combinan la creación, la producción y la comercialización de contenidos creativos que sean intangibles y de naturaleza cultural»

2013 UNESCO, Comprender las Industrias Creativas

En este sentido, según el estudio Industrias Creativas y Culturales: Estudio desde el Enfoque de la Gestión del Conocimiento en 2018, «la globalización ha tenido un profundo impacto en estas industrias y a la vez existe una mayor conciencia de la vital importancia que tienen las industrias culturales en el contexto socioeconómico actual de toda sociedad, tanto por su potencial económico como por servir de elemento para la difusión de la diversidad cultural»

Revisando la bibliografía y buscando comprender el tema, solo nos queda claro que la comprensión sobre el alcance de la cultura y creatividad sobre la economía aún está en un proceso de desarrollo y  que los límites entre cultura tradicional, industria creativa y economía se han vuelto cada vez más difusos.

La Economía Naranja

Según Felipe Buitrago Restrepo, economista y autor del estudio “La economía naranja. Una oportunidad infinita”, el universo naranja está compuesto por: i) la Economía Cultural y las Industrias Creativas, en cuya intersección se encuentran las Industrias Culturales Convencionales; y ii) las áreas de soporte para la creatividad”.

Si bien en Chile ha habido una preocupación por impulsar la llamada economía naranja, que se concretó en mayo de 2017 cuando se realizó el lanzamiento del Plan Nacional de Fomento a la Economía Creativa (PNFEC) en La Moneda, en el que se movilizó a actores para la generación de un diagnóstico y estrategia de fomento al sector. Aun queda en evidencia la necesidad de instalar y posicionar conceptos de carácter económico en un entorno artístico-cultural, y viceversa.

Cuando miramos el escenario actual en Chile, nos queda bastante claro que la primera piedra de tope es no tener conciencia del potencial económico del sector, no solo la oportunidad de “vivir del arte”, si no la fuerza de generar crecimiento y empleo, formamos parte de un sector de la economía que ni siquiera podríamos definir con seguridad.

Por otra parte, como señala Juan José Price, en Brechas de acceso a financiamiento privado en las industrias creativas en Chile de 2020, Sugiere varios factores para esto, entre los que destaca las Características propias de los emprendedores: parte importante de la motivación de los emprendedores creativos y sus equipos de trabajo es más propia que comercial. Por lo mismo, en estos sectores cuesta encontrar emprendedores con habilidades específicas para desarrollar modelos de negocio y con competencias de evaluación financiera, cuestión fundamental al momento de intentar conseguir recursos. Asimismo, en algunos subsectores creativos existe una creencia generalizada de que los creadores no consideran su empresa como un «negocio», sino más bien como un proyecto. En tal caso, es probable que su potencial de crecimiento sea muy limitado.

Este hecho sería una segunda piedra de tope, como creativos nos encontramos sin herramientas, avanzando de manera intuitiva a través del ensayo y error. Parece ser que hay resistencia a usar herramientas desde el mundo del emprendimiento, porque eso significaría perder la esencia de lo que hacemos.

Sin embargo, gran parte de la magia de esta nueva comprensión de la economía es la fuerza que tiene al aunar voluntades, en el fondo la industria creativa-cultural responde al llamado de crear una sociedad diferente, con sentido, una actividad económica con alma y enfocada al servicio de la comunidad.

Abogando por lo anterior, nuestra plataforma Valerte.com nace desde el anhelo de darle valor al sector creativo cultural, movilizar voluntades y fortalecernos en el actuar en conjunto. Creemos profundamente que el cambio sólo va a comenzar cuando los artistas, creativos y trabajadores culturales nos demos cuenta de nuestro verdadero rol en la sociedad y en la economía.

Por esta razón nuestro primer compromiso como Valerte.com es poner a disposición herramientas que permitan potenciar la creatividad en el sector cultural, movilizándonos a un cambio disruptivo del paradigma y que genere conciencia colectiva del valor de nuestro trabajo como artistas y promoviendo conductas favorables por parte de quienes asisten a espectáculos, consumen servicios creativos o creaciones artísticas